Viaje a los sueños polares

La insurrección invisible de un millón de mentes, la efervescencia de los soles que pueblan nuestro universo. Para ver el mundo en un grano de arena y el cielo en una flor silvestre, abarca el infinito en la palma de tu mano y la eternidad en una hora.

martes, junio 12, 2007

And we don´t know just where our bones will rest...



De vez en cuando me invaden recuerdos alocados del pasado. Especialmente cuando escucho Smashing Pumpkins, ya que ellos suponen la banda sonora a ese verano de hace ya muchos años.

Aquel verano hacía mucho calor y era terriblemente insoportable dormir por las noches. Decidí comprarme unos cuantos montones de libros y devorarlos en aquellas noches interminables de sofocos, mientras todo el mundo dormía y el silencio nocturno en pleno campo era mi unica compañía.
De todos aquellos libros recuerdo uno con gratitud y cariño. Aquel libro hablaba de una chica que bebía indistintamente elixires bucales y hiperalcoholes mientras el aerosol fumiga drogas sintéticas y los auriculares vomitaban Massive Attack, Smashing Pumpkins (aqui empieza la conexion y el sentido de este post), Hole, Nick Cave...La chica en cuestion es una heroinómana anárquica, tierna, furiosa, hermana de las chicas malas y apocalípticas como Courtney Love, Juliette Lewis y PJ Harvey entre otras.

Recuerdo que hubo muchas anécdotas ese año. Accidentes de moto con suerte arriesgada de no lamentar pérdidas, muchos disgustos y demasiadas fiestas. Yo solía pasar a gatas por delante de mi casa cuando salía a escondidas para reunirnos en el club deportivo cerrado a horas intempestivas...Una noche con ayuda a algunas botellas de más superamos los pocos limites que nos quedaban por superar y ademas decidimos bañarnos (algunos desnudos, ademas de borrachos) en la piscina del club.
Me imagino que debido al ruido excesivo, el dueño del complejo deportivo vino a ver que ocurría y encontro un espectaculo bastante peculiar. Lo más claro que recuerdo es la imagen de un amigo mio tirando de los cables de la luz para tratar de recuperar su cinturón. Supongo que si los periodistas ponen en portada del titular la imagen representativa de lo que quieren plasmar, esa es la imagen mas representativa de nuestra decadencia. Demasiado jóvenes para cruzar la frontera de lo ridiculo y demasiado viejos para seguir esa carrera de borracheras escandalosas.

En el momento en que el dueño entró, todos salimos corriendo y la unica salida era una puerta de hierro de unos 3 metros con pocos ganchos para escalar y menos todavía con litros de alcohol encima. De todas formas, he vuelto a ver esa puerta a pleno día y creo que ni siquiera proponiendomelo, sin beber y con tiempo de sobras, no podría saltar esa puerta con tanta agilidad como aquella noche.
Como en la guerra (en momentos de crisis), nosotros dejamos nuestra trinchera, junto con botellas, bolsos, objetos personales y cascos de moto. Por suerte yo no dejé nada, pero los menos suertudos tuvieron que volver al día siguiente para dar la cara por todos. Demasiado viejos para recibir una charla paternal, demasiado jóvenes para entender nada. Las noches se resaca era mejor quedarme a leer a Isabella Santacroce y quizás asi era la unica forma de envenenarme de forma ficticia al ritmo de Sly sin cometer alguna estupidez de más. And we don't know just where our bones will rest to dust I guess...Cuando veo el videoclip me entra por el cuerpo la misma sensación que tenía cuando eramos auténticos vándalos sin respeto a nada. Es curioso pensar que varios de los presentes en aquel verano del amor ahora son padres responsables que seguramente esperan que yo jamás recuerde de forma inequivoca aquel verano infernal y no solo por el calor...No apologies ever need be made, I know you better than you fake it, to see that we don't even care to shake these zipper blues...

P.D:
Como anécdota os cuento que me apuntado al premio de los blogs ese...Me hizo gracia la idea. Así yo conozco otros blogs y otros me conocen a mi. Lo digo por si alguien está aburrido y me da un voto. Aunque solo sea uno de forma simbolica, porque el cero es feo! jiji

Etiquetas: , , , ,

lunes, marzo 05, 2007

La casa de piedra


Era una casa muy antigua. Hecha a base de paredes de piedra. Tenia 3 plantas y desde el ático se divisaba el mar a no mucha distancia. Era la casa de tu abuelo, un hombre delgado que vivía en concubinato con una mujer 30 años menor que él. Recuerdo el día que llegamos por sorpresa. Lo primero que vimos al llegar fue un reguero de ropa tirado por el suelo como si hubiera habido una fiesta privada de lo más interesante. Tu abuelo salió a recibirnos:

- Vaya! ya estais aqui! No os esperábamos tan pronto! -dijo-

No hacía falta jurarlo pensé yo. Una vez instalados, tu abuelo nos explicó porqué extraño motivo todas las paredes estaban agujereadas como si existiera la carcoma para cemento.

- Dicen los más viejos del lugar que en esta casa hay un tesoro oculto -explicó- una vez empecé a agujerearlo todo y encontré 2 monedas de oro, asi que en ese momento me propuse encontrar ese tesoro como fuera y empecé a agujerear toda la casa. No volví a encontrar nada más.

Yo no podía ni parpadear. Me pareció el abuelo mas chiflado que jamás había conocido. Se parecía mucho a ti. De hecho tu nunca supiste quien fue tu padre porque tu madre había estado viviendo en una comuna hippy y curiosamente podría ser cualquiera, pero a ti te importaba poco. No sabías quien era tu padre, pero no podías negar que aquel era tu abuelo.

Aquellos días empecé a volverme algo paranoica. Era dificil cambiarse de ropa pensando en que las paredes eran un colador. De hecho yo podía ver lo que ocurría en cualquier habitación desde los agujeros del pasillo. Había cambiado el clásico agujero del pomo de la puerta por un novedoso colador de diseño rústico.

Las noches transcurrían agotadoras. Esas noches de agosto en las que no puedes moverte porque cualquier movimiento requiere pasar calor excesivo. Y prefieres restar sentado sin hacer nada y esperar que caiga la noche. Pero la noche es peor porque sigue habiendo calor -y mosquitos molestos-, así que una noche propusiste a la banda subir a dormir al terrado.

Subimos los colchones y las pocas mantas necesarias y todos nos quedamos en silencio sin premeditación ante aquella novedad. Mirando al cielo mientras tu desde tu cama y bocarriba conseguías tocar algunos de los acordes que aprendiste en primavera. Admito que me costó mucho conciliar el sueño porque me sentía observada por toda la inmensidad de la constelación y quería mantener en mi memoria cada una de las luces que brillaban. Lo siguiente que recuerdo es abrir un ojo y ver un cielo de color indescriptible a punto de salir el sol y posteriormente ese mismo sol, fue el que me desveló desde primerisima hora de la mañana y me senté a respirar el aire salado.

Unas gaviotas se posaron a escasos 2 metros. Te despertaron. Las maldeciste por despertarte demasiado pronto y entre carcajadas te advertí que lo que querían era devorarte (porque te confundieron con una sardina enlatada)...juro que recuerdo con sumo cariño aquella casa. Incluso con la molestia de ir al baño a través de una galería interminable. Incluso con el gran numero de escaleras y escalones a los que se accede hasta llegar a la tercera planta (con suma dificultad cuando se bebe demasiado alcohol)y la oscuridad de las mismas, oliendo a roca y piedra impregnada de sal. Era como vivir en una cueva hermosa en medio de un paraiso.

La segunda noche todavía fue mejor. Te colaste en mi cama con la excusa barata de que mi colchón era mejor. Y tenías razon, pero la compañía tambien. La falta de intencionalidad garantizó tu estadía en mi cama. Trataste de arrimarte cuando estuviste dormido pero te mantuve alejado estrictamente porque no queríamos confundir roles equivocados. Supongo que lo fácil hubiera sido eso. Lo fácil siempre llega pronto. Mantenerlo es lo que cuesta. Recordé de esa noche durante mucho tiempo, (especialmente en aquella ocasión) cuando durante aquel cumpleaños mío me regalaste dos docenas de peces de colores que nadaban alegremente en mi estanque. Tu siempre negaste ser el autor de aquella dulce fechoría pero los demás hablaron por ti. Quizás te parecía un acto demasiado dulce para confesar o quizas te asustaba mi reacción, pero recuerdo aquella cara de niño travieso cuando te hacía jurar y perjurar que no habías sido tu.

*FOTO: Barcelona en el cielo. Hecha hoy. Cecida por David (Graciass)

Etiquetas: , , , , ,