And we don´t know just where our bones will rest...
De vez en cuando me invaden recuerdos alocados del pasado. Especialmente cuando escucho Smashing Pumpkins, ya que ellos suponen la banda sonora a ese verano de hace ya muchos años.
Aquel verano hacía mucho calor y era terriblemente insoportable dormir por las noches. Decidí comprarme unos cuantos montones de libros y devorarlos en aquellas noches interminables de sofocos, mientras todo el mundo dormía y el silencio nocturno en pleno campo era mi unica compañía.
De todos aquellos libros recuerdo uno con gratitud y cariño. Aquel libro hablaba de una chica que bebía indistintamente elixires bucales y hiperalcoholes mientras el aerosol fumiga drogas sintéticas y los auriculares vomitaban Massive Attack, Smashing Pumpkins (aqui empieza la conexion y el sentido de este post), Hole, Nick Cave...La chica en cuestion es una heroinómana anárquica, tierna, furiosa, hermana de las chicas malas y apocalípticas como Courtney Love, Juliette Lewis y PJ Harvey entre otras.
Recuerdo que hubo muchas anécdotas ese año. Accidentes de moto con suerte arriesgada de no lamentar pérdidas, muchos disgustos y demasiadas fiestas. Yo solía pasar a gatas por delante de mi casa cuando salía a escondidas para reunirnos en el club deportivo cerrado a horas intempestivas...Una noche con ayuda a algunas botellas de más superamos los pocos limites que nos quedaban por superar y ademas decidimos bañarnos (algunos desnudos, ademas de borrachos) en la piscina del club.
Me imagino que debido al ruido excesivo, el dueño del complejo deportivo vino a ver que ocurría y encontro un espectaculo bastante peculiar. Lo más claro que recuerdo es la imagen de un amigo mio tirando de los cables de la luz para tratar de recuperar su cinturón. Supongo que si los periodistas ponen en portada del titular la imagen representativa de lo que quieren plasmar, esa es la imagen mas representativa de nuestra decadencia. Demasiado jóvenes para cruzar la frontera de lo ridiculo y demasiado viejos para seguir esa carrera de borracheras escandalosas.
En el momento en que el dueño entró, todos salimos corriendo y la unica salida era una puerta de hierro de unos 3 metros con pocos ganchos para escalar y menos todavía con litros de alcohol encima. De todas formas, he vuelto a ver esa puerta a pleno día y creo que ni siquiera proponiendomelo, sin beber y con tiempo de sobras, no podría saltar esa puerta con tanta agilidad como aquella noche.
Como en la guerra (en momentos de crisis), nosotros dejamos nuestra trinchera, junto con botellas, bolsos, objetos personales y cascos de moto. Por suerte yo no dejé nada, pero los menos suertudos tuvieron que volver al día siguiente para dar la cara por todos. Demasiado viejos para recibir una charla paternal, demasiado jóvenes para entender nada. Las noches se resaca era mejor quedarme a leer a Isabella Santacroce y quizás asi era la unica forma de envenenarme de forma ficticia al ritmo de Sly sin cometer alguna estupidez de más. And we don't know just where our bones will rest to dust I guess...Cuando veo el videoclip me entra por el cuerpo la misma sensación que tenía cuando eramos auténticos vándalos sin respeto a nada. Es curioso pensar que varios de los presentes en aquel verano del amor ahora son padres responsables que seguramente esperan que yo jamás recuerde de forma inequivoca aquel verano infernal y no solo por el calor...No apologies ever need be made, I know you better than you fake it, to see that we don't even care to shake these zipper blues...
P.D: Como anécdota os cuento que me apuntado al premio de los blogs ese...Me hizo gracia la idea. Así yo conozco otros blogs y otros me conocen a mi. Lo digo por si alguien está aburrido y me da un voto. Aunque solo sea uno de forma simbolica, porque el cero es feo! jiji
Etiquetas: locuras, melancolía, recuerdos, sonreir, verano